Sin daños a terceros.

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Choqué levemente mientras me parqueaba.   Era en sitio nuevo para mi, así que tengo excusa de no conocer las columnas movedizas.  Sucedió un día de muchas frustraciones y esto vino a ponerle el cherry on top.

Finalmente recibo la cotización y mando el carro al seguro para hacer la reclamación.  De allá me devuelven… que tengo que hacer la declaración a la policía… wtf?!!%/&!%¡%  Para qué necesito un acta policial si choqué con un muro… Con pique y swing -y murmurando algo tipo como que el que manda no va…etc etc- arranco para donde hay que ir…

Llego y paso por recepción. Me toman los datos, interrumpidamente porque la señorita debe estar pendiente de que nadie salga por la puerta llevándose un carnet.  Primeras instrucciones: al fondo a la izquierda, dígale al militar que le saque copia a estos documentos y vuelva con las copias. Hago mental flashback a mis años de paralegal, al menos la fotocopiadora del militar  está al fondo a la izquierda, no debajo de la mata de mango, a dos cuadras, en vía contraria…

Llego al fondo del pasillo y doblo a la derecha – recuerden que tengo algo de “direction dyslexia”- hay una copiadora y un AMET, close-enough.  Como no estaba vestido de camuflaje, recuerdo que era izquierda y no derecha.  Me doy la vuelta y veo una copiadora militar-less, así que giro de nuevo y ahora me encuentro con el AMET y otro joven, evidentemente dando un check-it out (lo que tenemos que pasar las mujeres).  Les digo que ando buscando al militar de las copias y cual dominicano me responden, prácticamente al unísono, “no soy militar, pero te puedo sacar las copias…”

Las copias son historia. Escucho mi nombre. Me siento en el escritorio de una doña. Me saluda y sigue tomándose su café, analizándome, por mi madre pensando algo como mira esta que no se entera de nada… en vista de que ella evidentemente va a terminarse su café antes de atenderme, saco mi “hot pink” skinned iphone de my “candy bag” para chequiar mis correos (you can get the picture). Para variar no hay data, así que lo guardo de nuevo y empiezo a ver que está sucediendo a mi alrededor, my mind wanders off.  La doña entonces me pregunta acerca del accidente. Le cuento. Me mira incrédula. Le cuento de nuevo. Sigue mirándome sin decir, ni hacer, nada. Entonces le digo, Doña, mire, estaba teniendo un día difícil… usted sabe como son los obreros, no habían avanzado nada en una semana. Le veía la cara de: día difícil? Tell me about it … Continúo, hablando sin conseguir mucha reacción: sí, fue de forma idiota, qué usted quiere que le diga? Y ahí reacciona y empieza a teclear en su computadora.  Me pregunta una vez más, con qué fue que usted choco? Con un muro?… le respondo, con un muro, con una columna de parqueo… si un muro de contención. Me dice entonces, y al muro que le paso… (are you serious??).   Toma el teléfono y marca: Magistrado… (MAGISTRADO?! Yo choqué con la pared de mi casa y de repente hay un magistrado involucrado, como si el “siniestro” en sí no fuera los suficientemente embarazoso)  Magistrado, aquí hay una jovencita que choco su carro con el muro de su casa, como califico el incidente? Daños o daños a terceros?  Sigue la conversación, ella relatando lo que yo le había contado. Veredicto: Daños.  Próxima pregunta, hora del accidente 11am.  Mira su reloj. De que día, señorita? Del día 14. Se le iluminaron los ojos a la doña! Me dice, joven, usted ha cometido una violación artículo x de la ley de transito, usted debió de notificar el incidente dentro de las 48 horas del incidente, a usted le aplica una multa, yada yada yada… and I snapped! Mire señora, yo soy abogada (que cliché). Ella me mira y de ser señorita paso a ser hija suya: Mi hija, pero es que yo te veo tan jovencita (hermana usted revisó mis documentos de identidad!) … Le digo que me parecía totalmente improcedente (uy, big word) lo que me estaba diciendo, pero que me pusiera la multa.  Entonces me dice, mija pero no hablemos de multa, vamos a hablar con el magistrado…  y me llevó! Esperé 3 minutos y ella se dio cuenta que evidentemente lo que estaba sucediendo ahí dentro tomaría tiempo, así que – después de conferenciar con cuatro mujeres más- decidieron perdonarme la multa.  Ya yo estaba con los “guantes” loca por decirle, nooo, SHOW ME LA MULTA! Pero pensé que ya había pasado mucho tiempo allí, así que firme lo que tenía que firmar y finalmente pude hacer mi reclamación, sin mayores… For now.

Comments
3 Responses to “Sin daños a terceros.”
  1. Patricia says:

    Siiiiiii! mucho tiempo sin refreshing reading (pa mi)🙂 thanks!

  2. Sharon Cabral says:

    hahahahah ay critoooooooo… you got me at the “paralegal” dejavu…

  3. Marien says:

    Oyee! Ya yo estaba por pagarte los daÑos del carro.Dios! Que sistema en el que vivimos!! Gggrrrr!

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